Mi nombre es Mariela Campuzano, tengo 19 años y vengo de la comunidad enlhet Cayetnama Yengmen de Paratodo.
Este año realicé un voluntariado en la ASCIM, en el área de Educación Inicial, por un período de 7 meses. Durante este tiempo, algunas de las actividades que hice fue contar las hojas de manualidades que se utilizan durante el año lectivo para las escuelitas. También prepare materiales didácticos como juegos, domino, rompe cabezas, vocabulario, letras, entre otros. Para eso, debía pintar las letras y dibujos en colores específicos, para que los niños comprendieran mejor, relacionando también los colores con el contenido del juego.
Lo que más me gustó fue visitar las escuelitas y ver a los niños leer, cantar y jugar. También me gustó mucho preparar el material para las escuelitas, desde contar las hojas, hasta organizar las pinturas, los lápices y más.
En este tiempo aprendí como es el trabajo en las escuelitas, cómo se enseña a los niños y cómo debemos tratarlos. Además, en la oficina aprendí a preparar los materiales y todo lo relacionado a eso.
Realicé este voluntariado porque tenía tiempo este año y quería trabajar en algo. Se abrió la posibilidad del voluntariado y me interesó mucho saber cómo es ser voluntaria. En el año 2024 terminé mi bachillerato en el Colegio Yalve Sanga, y recién en el 2026 se abrirá la carrera que me gustaría estudiar, que es enfermería. Mi meta es ser enfermera para ayudar a mi gente y a mi comunidad, porque allí no tenemos una enfermera que haya culminado sus estudios.
Confió en que esa meta que tanto sueño la lograré. En los meses que quedan del año, seguiré mi voluntariado en el Sanatorio ASCIM.
Texto original: Mariela Campuzano. Revisión y edición: Milca Aguilera de Vázquez.